domingo, 11 de octubre de 2009

JAPÓN -Imágenes y recuerdos-

En el año 2009 comenzo para mí el viaje más esperado de los que he realizado hasta el momento, mi viaje a Japón. Su cultura y todo lo que rodea al mundo oriental siempre me ha fascinado y más desde que practico artes marciales por lo que llevo deseando hace tiempo realizar este viaje. Al llegar a Tokio me doy cuenta que es un totum revolutum, es fácil marearse simplemente caminando por las calles al mismo tiempo, se puede hallar remansos de paz en sus numeroso parques, como el de Ueno, o en sus Templos budistas y sintoístas. Hemos entrado en otro mundo totalmente distinto al nuestro en el que se mezcla lo más cosmopolita con tradiciones ancestrales de una manera muy natural y de lo más común.  También te llama la atención el enorme civismo que hay en la sociedad japonesa, sorprende ver a los niños de corta edad acudiendo solos al colegio, con sus sombreros y unos maletines que podrían ser objeto de coleccionismo, demostrando así que esta megalópolis es una de las más seguras del mundo, en el metro se colocan ordenadamente en fila aunque eso sí, en el momento de apertura de puertas impera el tonto el último. Todo es de una gran exquisitez tal que incluso los aseos del bar más cutre que uno pueda imaginarse están impolutos. A las mujeres japonesas (sobre todo a las más jóvenes) les encantan las minifaldas e ir vestidas de marca y muy arregladas, aunque las temperaturas a veces no acompañen.

 

Todos son muy amables y todo está perfectamente organizado dentro de este caos de gentío, de sonidos y luces. Nuestro hotel en Tokio será el Edoya (lo recomiendo fervientemente), que se encuentra en una zona muy céntrica pero que reune todos los requisitos para los amantes de este gran país, con habitaciones tradicionales japonesas y muy del estilo Ryokan, con futón en el suelo y Yukata, la mesita con el juego de té, con paredes y ventanas típicas de papel de arroz y un maravilloso Tatami, junto con un Ofuro (baño tradicional japones) con sus sandalias y todo sin olvidar un magnifico Onsen. En Japón se circula por la izquierda y el bullicio del trafico se une al de las cantidades de luces que iluminan esta grandísima ciudad, y el gentío que recorre todo la ciudad la sensación de movimiento se acentúa más (además no hay bancos públicos para sentarse -una de las primeras curiosidades-, ni tampoco papeleras pero como ya nos habían avisado las calles están extremadamente limpias porque la gente es muy responsable y educada y suele llevarse su basura a casa y a nadie se le ocurre tirar un papel al suelo. Durante este viaje he podido disfrutar de la maravillosa gentileza y hospitalidad del pueblo Nipón, de saborear y degustar su estupenda gastronomía, para empaparme con los olores, luces y sonidos de sus cosmopolitas ciudades y vivir el sueño de su milenaria cultura y tradición.















Un viaje sin duda que nunca olvidare y que gracias a Dios he podido realizar, teniendo la suerte de conocer a personas maravillosas, e imágenes que se me quedarán grabadas en la memoria para siempre.
Tradición y modernidad se entremezclan con total naturalidad en un país que me fascina y que siempre me fascinara, solo espero que en un futuro pueda volverlo a visitar y mientras hecho la vista atrás al terminar de escribir este blog que me ha servido para volver a recordar experiencias maravillosas busco en los recuerdos y siempre me viene al final la mirada de esa Geiko paseando por el barrio de Gion en Kioto.....

Así viví y sentí Japón

Pedro García Barbudo

A continuación se muestran una serie de imágenes y una presentación de algunos de los lugares visitados durante el viaje a Japón.

                                       


 TOKIO -AKIHABARA-: Este barrio, es conocido mundialmente como la "ciudad de la electrónica", siendo el centro neurálgico de cualquier "Otaku", con multitud de tiendas y un autentico paraíso para los amantes del Manga, Anime y de los videojuegos, es el lugar ideal para las compras de electrónica si tienes tiempo para buscar el mejor precio en aquello que quieres comprar ya sean cámaras, portátiles, teléfonos móviles y demás. Está en la línea JR de Yamanote desde la que llegas en cinco minutos a la estación de Tokio. Al dejar la zona peatonal, si giras a la izquierda llegas a una calle con restaurantes para comer a buen precio, algo más allá está la entrada del metro. pero si giras a la derecha te encuentras directamente en la calle principal (Chuo-dori), donde ya podrás observar a ambos lados de la calle, multitud de tiendas o también subiendo escaleras estrechas. Cada pocos metros puedo observar las famosas Baby Dolls (como lolitas) que reparten publicidad a todo el mundo sobre los locales y restaurantes junto con sus ofertas suculentas.



* Para la elaboración y desarrollo de este artículo se han tenido en cuenta los datos obtenidos a través de wikipedia, Chibiaguia de viaje a Japón y la Lonely Planet, junto a las propias experiencias vividas durante el viaje. (Fotografías e ilustraciones originarias de Pedro García Barbudo).